Se podía ver la sangre caer por los escalones hasta llegar a los tres cuerpos. El misterioso barro que venía pisando por el pasillo provenía de los jugos de estos pobres desgraciados. En la histeria por salir del edificio debieron caer por las escaleras y morir desangrados. Lo extraño era el potente hedor que desprendían, apenas unos momentos después de su muerte. No hacía ni media hora que la alarma me había despertado, y el olor que desprendían me recordaba a la sala donde mi padre colgaba su caza, donde la carne muerta solía descansar encerrada durante días.
No era necesario comprobar si alguno seguía con vida, la cantidad de sangre, unido a la pestilencia que desprendían y la inusual desfiguración que habían sufrido los cuerpos era más que suficiente para saber que ya no estaban vivos.
Subiría a la habitación, recuperaría el maletín y mi teléfono móvil y avisaría a la policía.
Sorteando los cadáveres como pude, subí los primeros escalones, donde la sangre era más abundante. Había visto sangre con anterioridad, así que no me fue difícil soportar el tacto en mis zapatillas y continuar mi ascenso.
Por suerte las luces de emergencia que bordeaban los escalones funcionaban, y según iba menguando la cantidad de sangre, me era más fácil y rápido subir. Al llegar a la segunda planta me pareció oír una vieja radio de fondo. Haciendo caso omiso de ella continué mi camino. Me encontraba a un tramo de escaleras del maletín.
Ya en la tercera planta, intenté ubicarme. Este edifico, aunque pequeño, tenía una configuración interior un tanto extraña. Sus habitaciones no se dividían en pares e impares, sino que parecían estar distribuidas al azar. Reconocía la máquina de café al fondo del pasillo donde me encontraba. Mi habitación debía encontrarse a la derecha de este.
Sólo un poco más, sólo un poco más y lo tendría todo bajo control. Apenas me importaba que alguien gritara en el pasillo al que me dirigía.
aquí si se deja en tensión me gusta, aunque hay ciertas cosillas pero son meras cuestiones mías muy criticas pero estamuy bien, éste si . el olor lo tienes metido bien adentro de ti ¿no?
ResponderEliminarcreo que las tres opciones de voto son validas y a la vez incorrectas. ir a por el maletín, supone que el individuo es super mega poderoso y valiente, e implica un avance en la historia. inestigar el grito es como hay! la miel en so labios pero ya volvere, esperame sin moverte ee!!q ya volver y me dare cuenta de que el amaletín como no podía ser de otra manera ya no está en mi habitación. descartada por supuesto la opción de investigar las muertes, porque es muy csieico y además no va en el fluj central de la historia, podrías darle un giro pero ten cuidado lo principal es le maletín y lo que hay dentro, quiza el camino de la habitación y el investigar las muertes desemboquen ambos en lo mismo, ¿me entiendes?...es decir, si investigando las muertes me pasa algo, ese algo o alguien podría ser tambíen en al ahabitación en busca de mimaletín opción egoísta pero que te da juego. además investigar lo del grito serái como muy típico en plan cosa que distrae y uff!!nosé como otro a ido antes que yo a por MI MALETÍN
ResponderEliminarque comentario mas currao
¿te he dado ciertas ideas/pautas?
mhhh ya veremos qué se le ocurre al autor.. sea lo que sea me huelo que al menos, no es nada de lo que has pensado
ResponderEliminarque tensión!
he pensado muchas más cosas peor nose...quizá zas en toda la boca....aparezca un misterioso ser que pueda ser su guía o su matador(requiem a diana) o asesino jaja.-...mhhhhhhh ya se vera!!!
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