lunes, 14 de septiembre de 2009

al final de pasillo

Según me acercaba a mi habitación la intensidad del grito iba aumentando. Cuando apenas estaba a escasos metros se convirtió en un aullido insoportable, más bien parecía el chirrido de dos metales arañándose que el grito de una persona.

Ya tendría tiempo de descubrir de dónde provenía, ahora mi prioridad era recuperar el maletín. De ello dependía Sophie.

Llegué a la puerta de la habitación. Busqué en mis bolsillos, pero no había rastro de las llaves. Al salir corriendo debí dejarlas dentro. Menuda noche de aciertos. Nunca había sido tan despistado, siempre había analizado las situaciones al milímetro. Así me había enseñado.

El chirrido me taladraba el cuerpo y no me dejaba pensar. Sólo se me ocurrió golpear la puerta para intentar derribarla. Cogí carrerilla y me abalancé sobre ella, la cual cedió con asombrosa rapidez. Caí al suelo de la habitación. Sin levantarme repté por el suelo hasta llegar a la cama, el maletín debía de encontrarse allí, pero no estaba. No debía extrañarme, ¿acaso algo había salido bien esta noche? No pude contener un grito de rabia. ¿Qué había pasado? ¿Dónde diablos se encontraba? En aquel momento todo dependía de él.

No podía creer mi mala suerte. Tirado en el suelo comencé a llorar. No tuve oportunidad de levantarme, el golpe vino de la nada. Impactó en mi nuca y me arrastró a una espiral de oscuridad. Sentía que caía al ritmo de aquel grito infernal mientras la vida salía a borbotones de mi cabeza encharcando el suelo.

Nunca volveré a verte Sophie.

1 comentario:

  1. veo algunos errores tipográficos y estructurales, demasiada elocidad , debes retocar y perder un poco más al lectr. hay algunas cosas muy obvias y fatan detalles. todo esto ami criterio.te comento por aqui pporque es más mono y no lo hace nadie asique ya te lo pongo yo. si no te gusta o lo crees oportuno borra el comentario una vez leido e interiorizado. es un poco criticón pero así soy yo.

    ResponderEliminar